Cónclave, primera votación: una esperada fumata negra


18 de abril. Sobre la mirada atenta de cientos de personas congregadas en la Plaza de San Pedro se ha difuminado el humo procedente de la primera quema de papeletas del Cónclave que elegirá al sucesor de Juan Pablo II.


Cónclave, primera votación: una esperada fumata negra

| abril 18, 2005


18 de abril. Sobre la mirada atenta de cientos de personas congregadas en la Plaza de San Pedro se ha difuminado el humo procedente de la primera quema de papeletas del Cónclave que elegirá al sucesor de Juan Pablo II. Su color negro ha denotado que ningún cardenal obtuvo en la primera votación los dos tercios de votos necesarios para ser proclamado como el 263 sucesor de San Pedro.


El resultado no es ninguna sorpresa, pues resultaría excepcional que un nombre suscitase tal adhesión en un estadio tan temprano del cónclave. De hecho, de los últimos 8 cónclaves (los celebrados en el siglo XX), el más rápido fue el de Pío XII, cuando en 1939 el cardenal Eugenio Pacelli logró la mayoría cualificada en la tercera votación.


En esta primera votación lo normal es que cada cardenal haya votado a su candidato preferido, sin atender a otras consideraciones, de manera que pueda obtenerse una primera fotografía de los deseos del cónclave. Es a partir de ahora cuando comenzarán a perfilarse los purpurados que realmente puedan acceder a la Cátedra de Pedro.