busqueda de cuerpos por sismo en Asia


Los servicios de emergencia buscaban desesperadamente el lunes a sobrevivientes del enorme terremoto que afectó a Pakistán, mientras la cifra de muertos superaba los 20.000 y se temía que hubiera más cuerpos bajo los escombros.


busqueda de cuerpos por sismo en Asia

| octubre 10, 2005


Los servicios de emergencia buscaban desesperadamente el lunes a sobrevivientes del enorme terremoto que afectó a Pakistán, mientras la cifra de muertos superaba los 20.000 y se temía que hubiera más cuerpos bajo los escombros.


Funcionarios indios dijeron que otras 2.000 personas podrían haber muerto en su país y que se desconoce el destino de cerca de 10.000 habitantes de las remotas ciudades en la frontera con Pakistán.


A dos días del terremoto que destruyó dos edificios de departamentos en la capital paquistaní, Islamabad, se contaban europeos, árabes y japoneses entre las 45 personas desaparecidas.


Algunos países anunciaron decenas de millones de dólares para socorrer a Pakistán y cooperación con especialistas, médicos, helicópteros, alimentos, carpas y perros sabuesos, pero había frustración entre las víctimas por la falta de ayuda visible.


Los saqueos estallaron en la capital de la Cachemira paquistaní, Muzaffarabad, donde el antiguo distrito fue casi totalmente destruido por el terremoto de magnitud 7,6 que se produjo el sábado y donde los sobrevivientes necesitaban desesperadamente alimentos, medicinas y agua.


«Lo han perdido todo, no tienen ropa ni comida, nada,» dijo el residente Asim Butt. «La gente ha comenzado a saquear las tiendas.»


El ejército estadounidense en Afganistán señaló que estaba enviando ocho helicópteros, que eran usados contra militantes islámicos, para asistir operaciones de emergencia.


Las agencias de ayuda dijeron que más de 120.000 personas necesitaban refugio urgente y casi cuatro millones podrían quedar sin hogar tras el sismo más fuerte del sur de Asia en 100 años.


«Sabemos que cada hora cuenta en un terremoto de esta magnitud,» dijo el coordinador de las operaciones de emergencia de las Naciones Unidas, Jan Egeland.


El ministro de Información paquistaní, Sheikh Rashid Ahmed, dijo que se había confirmado la muerte de más de 20.000 personas en Pakistán, pero señaló que la cifra podría aumentar.


Las autoridades en la Provincia Fronteriza del Noroeste y en la Cachemira paquistaní indicaron que el número final de muertos podría alcanzar los 40.000.


TRANQUILA REACCION.


Pakistán reaccionó tranquilo ante la oferta de India de enviar tropas para asistir las labores de rescate en el lado paquistaní de la Cachemira, un territorio disputado por ambos países.


«Vemos que el terremoto también ha ocupado partes de India y de los terrenos de la Cachemira ocupados por India,» dijo la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Tasnim Aslam.


«El gobierno indio también está realizando operaciones de rescate. Si es necesario, los ayudaremos como nos ofrecieron a nosotros,» dijo.


A pesar de eso y las grandes promesas de ayuda de otros países, hubo poco o casi nada de atención médica a los más de 40.000 lesionados en Pakistán.


Muzaffarabad, que una vez fue un lindo pueblo, fue escenario de la devastación. Prácticamente cada uno de sus edificios fue destruido o dañado y algunos cuerpos yacen en las calles.


La gente arrastraba los cuerpos en descomposición a través de calles destrozadas. Un recinto deportivo se convirtió en un centro para heridos, en albergue para aquellos que quedaron sin hogar y en morgue provisoria.


Cientos de personas se agrupaban a la sombra de pedazos de ropa colgadas para protegerse del sol, mientras cerca de 30 heridos yacían en hamacas esperando helicópteros para ser evacuados. Una docena de cuerpos envueltos en sábanas blancas estaban tendidos cerca del lugar.


Aún habían cuerpos bajo las ruinas y autos atrapados bajo cerros de escombros.


Miles de personas tuvieron que dormir a la interperie a pesar del frío otoñal y de las lluvias, pero algo más seguros de los efectos de las réplicas sobre las precarias construcciones.


«La gente está sin ayuda,» dijo Raja Iftikhar, periodista y residente del lugar. «Mi casa está completamente destruida. Aún hay dos cadáveres dentro, mis parientes.»


RIESGO DE INFECCIONES


Rescatistas dijeron que se confirmó la muerte de 27 personas por el colapso de departamentos en Islamabad y aún hay 45 desaparecidos, entre ellos una sueca y sus tres hijos, un italiano, un español, un japonés y otro extranjero, cuya nacionalidad aún no ha sido determinada.


A más de 48 horas después de la tragedia, la primera ayuda oficial llegó al pueblo de Balakot en la Provincia Fronteriza del Noroeste, otra área severamente afectada.


Varios niños murieron en las escuelas de Balakot que colapsaron con el sismo. Otros han sido rescatados, pero heridos.


«La mayoría de las personas aquí está acusando al gobierno de no proveer aún la debida atención y nosotros estamos de acuerdo con sus sentimientos,» dijo Ayub, uno de los 120 estudiantes de medicina de servicio en la ciudad.


Otro doctor, Khalid Querishi, estaba atendiendo a los lesionados a la interperie en hamacas y advirtieron sobre posibles infecciones secundarias.


«La única solución es moverlos de aquí porque luego de un tiempo el hedor de los cadáveres se volverá insoportable e infeccioso. Va a tomar un tiempo remover los cuerpos,» señaló.


Anthony Thomas de Rapid UK, grupo británico que asiste las operaciones de rescate, dijo que habían decido usar excavadoras para acelerar el trabajo, a pesar del riesgo para los sobrevivientes atrapados en los escombros.


«Si hay alguien en el edificio, podría morir,» señaló. «Es una decisión difícil, pero es una determinación de vida o muerte que alguien debe tomar.»


(Reporte adicional de David Brunnstrom y Suzanna Koster en Islamabad)