Zinedine Zidane dio una exhibición en el Bernabéu


MADRID (EFE) — Zinedine Zidane, centrocampista del Real Madrid, demostró que todavía le queda mucho fútbol en sus botines, dio una exhibición en el Santiago Bernabéu contra el Sevilla y anotó tres goles, algo que consiguió por primera vez en su carrera profesional.


Zinedine Zidane dio una exhibición en el Bernabéu

| enero 16, 2006

MADRID (EFE) — Zinedine Zidane, centrocampista del Real Madrid, demostró que todavía le queda mucho fútbol en sus botines, dio una exhibición en el Santiago Bernabéu contra el Sevilla y anotó tres goles, algo que consiguió por primera vez en su carrera profesional.


Zidane ha vuelto. O esa es la sensación que se desprende del encuentro de ayer. Con Juan Ramón López Caro el astro francés ha recuperado la sonrisa. Ha pasado de estar fundido físicamente a encontrar la mejor versión de su juego en el terreno de juego.


El galo llevaba tiempo deambulando por el campo. Físicamente no estaba. Se le notaba falto de potencia. Y Zidane es un jugador que necesita estar al cien por cien para rendir.


De hecho, sus calentamientos antes de los encuentros son especiales. Suda como ningún otro porque necesita entrar con las revoluciones elevadas. Si no trabaja, no rinde. Y desde que llegó López Caro, con sesiones que rondan las dos horas (cuando no hay dos por día), le han devuelto la sonrisa.


Y de paso al Real Madrid. Porque si en su selección se ha hecho famosa la frase «Si Zidane estornuda, Francia se costipa», en el conjunto madridista en los últimos meses pasó algo parecido.


Hasta el 2006 el equipo no ha encontrado la dinámica necesaria para vencer. Acabó mal el año pasado, con derrota contra el Racing y con la sensación de tener mucho trabajo por delante. Pero parece que en apenas tres semanas todo ha cambiado. El bajón de Zidane coincidió con el del equipo y viceversa. Ahora es todo lo contrario. Se encuentra a gusto y el Real Madrid mejora a marchas forzadas.


Tras un par de lesiones que le dejaron fuera de combate a principio de temporada, contra el Sevilla dejó intuir que no se le ha olvidado jugar, y todo en la semana en la que el Real Madrid disputará los cuartos de final de la Copa del Rey, un título en estos momentos más asequible que la Liga.


Contra el conjunto hispalense y acompañado en todo momento por su escudero Guti, que se puso a su altura en cuanto a calidad técnica, dio toda una exhibición de pases, controles y goles. Hasta tres. Uno de penal. Los otros dos a sendos pases de Guti. Y por primera vez en su carrera deportiva.


«En toda mi vida es la primera vez que marcó tres goles. Tener casi 34 años para hacerlo no está nada mal. Nunca he pensado en esa meta, ha pasado, pero lo más importante es la victoria del equipo», afirmó tras el choque.


Hasta el partido de ayer Zidane sólo había anotado un gol en la presente Liga (contra la Real Sociedad) y de una tacada se coloco con cuatro y sobre todo con la sensación de haber pagado una deuda que tenía con la afición del equipo blanco, que siempre le ha animado y apoyado hasta en los peores momentos. Incluso ayer, cuando marró una clara ocasión de gol, todo fueron aplausos. Los vítores que sólo los mejores logran arrancar en forma de perdón de los espectadores.