Rajoy anuncia en el Congreso que el PP rompe ‘toda relación con el Gobierno’


MADRID.- Por primera vez en la democracia, el principal partido de la oposición, el PP, ha anunciado la «ruptura de toda relación con el Gobierno». Mariano Rajoy ha hecho esta afirmación en el Congreso y la ha justificado por la «ignominia» del Ejecutivo al aceptar dialogar con Batasuna. El presidente Zapatero ha respondido pidiendo «seriedad y lealtad».


Rajoy anuncia en el Congreso que el PP rompe ‘toda relación con el Gobierno’

| junio 6, 2006


MADRID.- Por primera vez en la democracia, el principal partido de la oposición, el PP, ha anunciado la «ruptura de toda relación con el Gobierno». Mariano Rajoy ha hecho esta afirmación en el Congreso y la ha justificado por la «ignominia» del Ejecutivo al aceptar dialogar con Batasuna. El presidente Zapatero ha respondido pidiendo «seriedad y lealtad».


El Pleno de la Cámara Baja ha debatido las 105 resoluciones propuestas por los grupos parlamentarios en el marco del Debate sobre el estado de la Nación, celebrado la pasada semana. La sesión, especialmente intensa, ha estado centrada en una propuesta presentada por el PP en la que se rechazaba el diálogo político con Batasuna. Ningún otro grupo parlamentario la ha respaldado.


El debate ha supuesto la culminación del enfrentamiento que desde hace días venían arrastrando el Gobierno y el PP con motivo de la política antiterrorista. El líder de este partido, Mariano Rajoy, ha anunciado que «rompe toda relación con el Gobierno» y ha asegurado que «pondrá todo su empeño» para que no se consume lo que ha calificado como un «golpe contra el Estado de derecho y la legalidad democrática».


Tras criticar duramente todos los pasos dados por el Gobierno después de que ETA anunciara un alto el fuego y afirmar que, a pesar de ello, hasta ahora el PP había mantenido su apoyo al Ejecutivo en defensa de «un bien superior», el líder del principal partido de la oposición ha manifestado que la reunión que tiene previsto celebrar el PSE con Batasuna va a traer «consecuencias muy graves».


Con un tono muy severo, Rajoy explicó que la ruptura del PP con el Gobierno se mantendrá «mientras esta ignominia no se rectifique». Para el líder del PP si la reunión entre el PSE y Batasuna se celebra supondría una «legalización de hecho» de la formación abertzale y su «reconocimiento como interlocutor válido para configurar el diseño de España y del País Vasco».


Asimismo, Rajoy subrayó que los españoles no le deben «nada» a los etarras y acusó a Zapatero de haber «mentido» a los ciudadanos al asegurar que nunca habría diálogo «de ninguna clase» con formaciones ilegalizadas y que nunca se negociarían contrapartidas políticas para conseguir la desaparición de ETA. También le ha acusado de «arruinar toda posibilidad de acuerdo con el PP».


Mariano Rajoy insistió en que reunirse con Batasuna es sentarse en una mesa con lo que siempre ha sido, «el brazo político de ETA», y no un «ejercicio altruista de catequesis democrática» como, en su opinión, pretende presentar el Gobierno de Zapatero. «Todos deseamos vivir en paz, pero no a cualquier precio» ha proclamado Rajoy en la tribuna del Congreso.


Tras la intervención de Rajoy y una vez concluido el turno del portavoz del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero hizo uso de la posibilidad del Gobierno de intervenir en el debate plenario en cualquier momento. Una vez en la tribuna, el propio presidente reconoció lo «excepcional» de su gesto, pero explicó que la resolución presentada por el PP sobre terrorismo es lo que le ha obligado a comparecer.


El jefe del Ejecutivo explicó que hay «bases sólidas» para abordar un proceso de paz, aunque manifestó que no va a pedir todavía el aval del Congreso para iniciar el diálogo con ETA porque quiere que esa propuesta tenga un apoyo «más amplio» o al menos «más comprensión». «Merece el máximo esfuerzo de diálogo y entendimiento la paz», dijo el jefe del Ejecutivo.


Zapatero criticó duramente el «juego hipócrita» de Rajoy al anunciar ahora una ruptura con el Gobierno en un tema de Estado como es la lucha contra el terrorismo y afirmó que la obligación del presidente del Ejecutivo es «salvaguardar la libertad, la seguridad y la vida de los españoles». Por ello reiteró su voluntad de «acometer un proceso de paz» y aseguró que nunca se «pagará un precio político» en ese camino. «Quien diga lo contrario miente», sentenció.