Rajoy acusa a Zapatero de frenar la reconciliación entre españoles


El líder de la oposición, Mariano Rajoy, culpó hoy al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de haber «desconcertado» a los ciudadanos al gobernar «en las sombras» y «ocultar sus «intenciones, derribar valores convenidos, menospreciar creencias, alterar las reglas de juego y quebrantar los consensos». Además, le criticó que haya frenado la «reconciliación» que los españoles pusieron en marcha en 1978, bien por «pose o por nostalgia de la II República».


Rajoy acusa a Zapatero de frenar la reconciliación entre españoles

| mayo 30, 2006

El líder de la oposición, Mariano Rajoy, culpó hoy al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de haber «desconcertado» a los ciudadanos al gobernar «en las sombras» y «ocultar sus «intenciones, derribar valores convenidos, menospreciar creencias, alterar las reglas de juego y quebrantar los consensos». Además, le criticó que haya frenado la «reconciliación» que los españoles pusieron en marcha en 1978, bien por «pose o por nostalgia de la II República».


«No sé si es su nostalgia de la II República o una simple pose de quien, tras la quiebra del paraíso socialista del futuro se refugia en el pasado. No lo sé. El caso es que se ha empeñado en resucitar tensiones que no existían antes de su llegada al Gobierno. Son mérito suyo. Yo creo con firmeza que ni el PSOE de hoy ni el PP, ni ninguno de los grupos que se sientan en esta Cámara, tenemos nada e ver con lo que fueron los bandos contendientes en una guerra de hace 70 años. Nada que ver, afortunadamente», enfatizó.


En su discurso en el Debate del estado de la Nación, avisó de que sería «estúpido» hacer un concurso para ver de qué bando procedía la familia de cada uno de los diputados del hemiciclo y proclamó que los españoles no le dieron sus votos para «sembrar cizaña». «Lo único que me interesa es que, en 1978, toda España tomó la senda de la reconciliación, selló las puertas del pasado y decidió caminar hacia un futuro de convivencia solidaria y en paz. Hasta ahora lo habíamos logrado. Hasta que llegó el señor Rodríguez Zapatero», remachó.


A su juicio, el Gobierno socialista ha fomentado un país de «buenos y malos», de «catalanes y anticatalanes», de andaluces «y antiandaluces», de vascos «y antivascos». «Es una división sectaria entre propios y ajenos, los que me aplauden y los que me estorban, los indispensables y los prescindibles», añadió.