Mauricio Pochettino, la última víctima del banquillo eléctrico del PSG


Pochettino había llegado en enero de 2021, tras la salida de Thomas Tuchel.


Mauricio Pochettino, la última víctima del banquillo eléctrico del PSG

Ariel Albaez | septiembre 20, 2022

Grandes entrenadores lo han intentado y van fracasando uno a uno: Mauricio Pochettino es la última víctima del exigente banquillo del París Saint-Germain, club que abandona como entrenador pese a que tenía un año más de contrato, con la sensación de misión fallida.

«Es difícil para un club como el París Saint-Germain, ya que los objetivos son muy elevados. A veces, cuando ganas la liga, no parece suficiente y por supuesto, tampoco es suficiente para nosotros», admitía recientemente el técnico argentino desde una corta concentración en Catar.

Pochettino había llegado en enero de 2021, tras la salida de Thomas Tuchel.

«Ama este club», dijo entonces sobre él el exjugador francés Luis Fernández, recordando que había sido defensa del PSG entre 2001 y 2003.

Ha bastado un año y medio para que el entrenador Pochettino dilapide gran parte del crédito que había ganado el jugador Mauricio. Y ello, pese a haber conquistado esta temporada la Ligue 1 francesa.

La enorme presión del PSG desde la llegada de los cataríes a su propiedad hace algo más de una década ha hecho olvidar la nostalgia que rodeaba al nombre de Pochettino en París, donde se le recordaba como integrantes de la generación de los años de Ronaldinho a principios del siglo.

Pero Pochettino (50 años), como entrenador del club de la capital francesa, ha acumulado demasiadas decepciones: la Ligue 1 2020-2021 la perdió en beneficio del Lille, el pasado agosto cayó en el Trofeo de Campeones (Supercopa de Francia) ante ese mismo equipo, en la Copa de Francia de esta temporada se despidió ya en octavos de final el pasado enero…

Estilo abandonado

Únicamente levantar la Liga de Campeones podía salvar el balance de Pochettino, cuyo contrato duraba hasta 2023. Ganar la Ligue 1 no iba a bastar para satisfacer el hambre de gloria de los directivos y los aficionados.

Pero falló en esa misión. Antes de su llegada, el París Saint-Germain estuvo cerca de levantar la ‘Orejona’ en 2020, con Thomas Tuchel en el banquillo, pero perdió 1-0 en la final de Lisboa ante el Bayern de Múnich.

En su primera temporada en el París Saint-Germain, Pochettino llevó al equipo a semifinales de la Champions en 2021, pero el Manchester City (derrotas 2-1 y 2-0) le cerró entonces el paso a la final.

En la temporada recién terminada, el recorrido se cortó antes, en octavos de final ante el Real Madrid, lo que fue considerado un gran paso atrás en un curso en el que se había fichado a Lionel Messi precisamente para intentar ser campeón de Europa.

El título en la Ligue 1 supo a poco para un sector importante de la hinchada, que recordaba que Pochettino había prometido a su llegada «ganar con estilo».

Perfil bajo

Pochettino, que a menudo reclamó tiempo para poder desarrollar sus ideas, no se vio ayudado por las numerosas bajas de hombres importantes, como la lesión de tobillo de Neymar, que le tuvo de baja dos meses y medio.

Pochettino, cercano a sus jugadores, acostumbró a protegerles en sus intervenciones públicas y las críticas a ellos llegaron con cuentagotas, como el día de la «inaceptable» derrota en Mónaco (3-0), cuando la eliminación ante el Real Madrid en Champions todavía estaba reciente.

Incluso en aquel revés en el Santiago Bernabéu, Pochettino defendió a su plantel y prefirió apuntar a la actuación arbitral.

La prensa se lo reprochó, recordando los errores del arquero Gianluigi Donnarumma, estimando que Marquinhos había jugado su peor partido en nueve años en París, que Neymar fue invisible y que Messi estuvo a años luz de lo que se espera de un hombre que ha ganado siete Balones de Oro.

En París no se vio, salvo en ocasiones esporádicas, el juego eléctrico del Tottenham de Pochettino, subcampeón de Europa en 2019 (derrota 2-0 ante el Liverpool en la final).

En Francia, Pochettino deja además la imagen de un entrenador de perfil bajo en las conferencias de prensa y prudente, a veces demasiado, en sus decisiones.

Después de 18 meses, era raro escucharle en francés en público, al contrario que sus predecesores, lo que acentuó la sensación de distancia.

Carlo Ancelotti, Laurent Blanc, Unai Emery, Thomas Tuchel y ahora Mauricio Pochettino… No ganar la Champions tiene un precio en el Parque de los Príncipes.