Los cardenales juran guardar silencio sobre el cónclave


Los cardenales que participan en el cónclave para elegir al próximo papa prestaron juramento ante el decano del Colegio Cardenalicio, Joseph Ratzinger, de que guardarán silencio perpetuo sobre todo lo que se hable u ocurra en la reunión electiva en la Capilla Sixtina.


Los cardenales juran guardar silencio sobre el cónclave

| abril 18, 2005

Los cardenales que participan en el cónclave para elegir al próximo papa prestaron juramento ante el decano del Colegio Cardenalicio, Joseph Ratzinger, de que guardarán silencio perpetuo sobre todo lo que se hable u ocurra en la reunión electiva en la Capilla Sixtina.


Una vez finalizada la procesión de entrada en el emblemático oratorio papal en el Vaticano, Ratzinger leyó en voz alta una fórmula por la que además los electores se comprometen de antemano a gobernar la Iglesia católica con rectitud en caso de salir elegidos.


Después, los 115 electores comenzaron a acudir uno por uno ante Ratzinger para efectuar el juramento también de manera personal.


«Prometo, me obligo y juro. Así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano», dijo cada uno con la mano puesta sobre el Evangelio. De violar el voto de silencio, los cardenales quedarán excomulgados automáticamente.


Cuando acabe el juramento, el maestro de ceremonias del Vaticano, Piero Marini, pronunciará el «extra omnes» («fuera todos») y entonces saldrán de la Capilla Sixtina todos menos los electores. Marini y el cardenal octogenario Tomas Spidlik abandonarán la Sixtina después de asistir a la meditación inicial del cónclave.


Antes del cónclave, los cardenales no habían decidido todavía si hoy celebrarán una primera ronda de votación, posibilidad que dejan abierta las normas vaticanas. A partir de mañana se prevén cuatro rondas de votación diarias.