Espera cargada de tensión mientras el Papa se consume


Roma, 2 abr (EFE).- La tensión y el temor de un fatal desenlace dominan la espera de noticias del Papa, cuyo estado de salud es de extrema gravedad y se consume paulatinamente en el Vaticano.


Espera cargada de tensión mientras el Papa se consume

| abril 1, 2005

Roma, 2 abr (EFE).- La tensión y el temor de un fatal desenlace dominan la espera de noticias del Papa, cuyo estado de salud es de extrema gravedad y se consume paulatinamente en el Vaticano.


Pasadas las 4,00 horas (2,00 gmt) del hoy sábado, las luces de las dependencias privadas del Pontífice en el Palacio Apostólico Vaticano permanecían encendidas, al igual que las de la Secretaría de Estado, lo que es una señal de que se desarrolla actividad.
Las condiciones de Juan Pablo II no dejan lugar a dudas acerca de que su fallecimiento está próximo El portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, informó en la tarde del viernes en Roma de que el estado de salud del Pontífice se había agravado aún más, con una insuficiencia cardiovascular y renal.


Asimismo, se apreciaba un aumento de la hipotensión arterial y dificultades en la respiración, por lo que «los parámetros biológicos están notablemente afectados».


Ese comunicado de Navarro confirmaba los peores presagios tras el difundido en las primeras horas del viernes que informaba de que el Pontífice había sufrido un colapso cardiovascular, después de que se le detectara una infección en las vías urinarias y una caída súbita de la presión sanguínea.


El Vaticano reconoció que a Juan Pablo II se le había administrado la extremaunción, pero en todas sus informaciones aseguraba que, pese a la evolución negativa, el Papa se mantenía en todo momento «sereno, lúcido y consciente».
Altos representantes de la Curia vaticana se unían al pesimismo general y, así, el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, dijo de una manera gráfica que Karol Wojtyla «ya ve y toca a Dios».


Por su parte, el cardenal mexicano Javier Lozano Barragán, dijo que Juan Pablo II «está agonizando, a punto de morir. He hablado con los médicos y me han dicho que no hay esperanza».


Mientras la vida del Papa polaco se apaga, millones de personas en todo el mundo le han acompañado con sus rezos y sus gestos de solidaridad.


Las misas y plegarias se han sucedido desde México a Filipinas, desde Brasil a España o Polonia, con fervor y emoción, y a esos rezos se han unido mandatarios de todo el mundo.


En concreto, en la Plaza de San Pedro tuvo lugar un rosario al que siguió, ya en la medianoche, una vigilia en la que han llegado a participar cerca de 60.000 personas.


Algunas horas después varios centenares de ellas permanecían todavía en la plaza en una espera emocionada y solidaria con Juan Pablo II, en la que no faltaban cánticos de apoyo y algunos rezos en voz alta.