El papa sigue en estado grave


Ciudad del Vaticano, 1 abr (EFE).- El papa Juan Pablo II se encuentra en estado muy grave, tras declarársele una infección urinaria, acompañada de un cuadro de fiebre muy alta, lo que ha elevado al máximo la tensión en el Vaticano.


El papa sigue en estado grave

| marzo 31, 2005


Ciudad del Vaticano, 1 abr (EFE).- El papa Juan Pablo II se encuentra en estado muy grave, tras declarársele una infección urinaria, acompañada de un cuadro de fiebre muy alta, lo que ha elevado al máximo la tensión en el Vaticano.


Fuentes de la Santa Sede señalaron a EFE que el Pontífice, de 84 años, ha reaccionado en un primer momento de forma favorable a la medicación con antibióticos, aunque su estado se sigue considerando muy grave.


Diversas fuentes, que no han sido confirmadas de manera oficial, apuntan a que el Papa recibió la extremaunción.


La preocupación por la evolución del anciano Pontífice, que se incrementó en las últimos días, se ha convertido en alarma después de que el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, reconociera que se había producido un empeoramiento de su estado.


Navarro informó, a través de un comunicado, de que el Papa había sufrido una afección «altamente febril» motivada por una infección de las vías urinarias y que se había iniciado una terapia con antibióticos.
Este cuadro clínico, unido a la debilidad mostrada por Juan Pablo II en los últimos días, ha sido recibido como una noticia preocupante, pese a la alusión tranquilizadora de Navarro de que todas sus constantes estaban bajo control.


Según el portavoz de la Santa Sede, el Pontífice está «estrictamente controlado por el equipo médico» que le atiende, que ha decidido que por el momento no sea trasladado al Policlínico Gemelli de Roma.


El Gemelli ha sido el centro sanitario habitual de Karol Wojtyla donde cuenta con unas dependencias privadas en la décima planta, en las que ha sido ingresado en nueve ocasiones a lo largo de su Pontificado.
En ese centro hospitalario católico de la capital italiana ingresó el Papa hace ahora dos meses aquejado de una grave crisis respiratoria, que ha ido minando su ya de por si delicado estado de salud.


La noticia del empeoramiento en el estado de salud del Papa ha movilizado a grupos de católicos que han optado por acercarse hasta las inmediaciones de la Plaza de San Pedro para rezar por su salud.
La Policía italiana ha cerrado la zona al tráfico.


Todas las miradas de los fieles se dirigen a las ventanas de sus aposentos, vigiladas por decenas de cámaras de televisión de todo el mundo y que esta noche permanecen con las luces encendidas.


Juan Pablo II guardó hoy reposo durante toda la jornada, después de que el miércoles compareciera brevemente ante los fieles en la Plaza de San Pedro, donde saludó y bendijo durante varios minutos, aunque no consiguió hablar.


Tras su última aparición pública se informó de que se le había colocado una sonda nasogástrica para alimentarle y tratar de acelerar su recuperación, después de la traqueotomía a la que fue sometido el pasado 24 de febrero.
Aquella intervención afectó a su capacidad para deglutir los alimentos, algo a lo que se suman las dificultades que le produce la enfermedad del Parkinson que padece desde hace años.