El equipo más goleador de Europa, el Barcelona de Rijkaard


BARCELONA (EFE) — El equipo más goleador de Europa, el Barcelona de Frank Rijkaard, parece haber levantado el pie del acelerador, no en cuanto a juego ni ocasiones, ni siquiera a la hora de mantener su ventaja de puntos sobre sus rivales, pero sí a la hora de marcar goles, a tenor de su última estadística: un gol en sus últimos tres partidos.


El equipo más goleador de Europa, el Barcelona de Rijkaard

| abril 2, 2006

BARCELONA (EFE) — El equipo más goleador de Europa, el Barcelona de Frank Rijkaard, parece haber levantado el pie del acelerador, no en cuanto a juego ni ocasiones, ni siquiera a la hora de mantener su ventaja de puntos sobre sus rivales, pero sí a la hora de marcar goles, a tenor de su última estadística: un gol en sus últimos tres partidos.


El Barca no marcó ante el Málaga en Liga (0-0) y tampoco ante el Benfica en la Liga de Campeones (0-0). Frente al Real Madrid (1-1) sólo lo logró de penalti, después de haber creado un sinfín de oportunidades, un guión similar al que se vio en Lisboa: muchas ocasiones de gol, pero ninguna concretada.


Con la Liga prácticamente en el bolsillo y a tres días de su partido más decisivo de la temporada, frente al Benfica en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones, la falta de pegada es lo único que inquieta al Barcelona: tan pulcro como de costumbre en su juego, relativamente serio en defensa y con Ronaldinho a pleno rendimiento, sólo el último remate aparece como el punto débil de un equipo, por lo demás, que acostumbraba a manejarse en unas cifras espectaculares, 2,47 goles por partido.


El equipo azulgrana continúa creando situaciones de gol muy claras (ante el Madrid, Van Bommel y Larsson tuvieron sendos mano a mano ante Casillas), pero no acierta a rematar. En su último partido llegó a disponer de doce saques de esquina, todos en la segunda parte, pero no encontró rematador.


A ello contribuye el extraño momento de forma de Samuel Eto’o, quien no acaba de encontrar su mejor punto desde que regresó de la Copa de Africa a mediados de febrero, y la falta de instinto asesino de jugadores como Van Bommel o Iniesta, impecables en la medular pero dubitativos cuando pisan el área rival.


Giuly, uno de los jugadores con mejor promedio goleador del equipo, está entrando poco en juego; Leo Messi (autor de seis goles en la Liga y uno en la Champions) está lesionado desde hace casi un mes e incluso Deco parece haber aparcado sus tradicionales goles de rebote.


Henrik Larsson, por su parte, ha abandonado su posición natural de ariete desplazándose a la banda derecha para ceder el paso a Eto’o y ha perdido cierta presencia en el área.


Un rápido análisis de la zona del campo que cubrió el Barcelona en su partido frente al Real Madrid también ayuda a entender el porqué de su falta de efectividad: cuando el partido demandaba abrir el campo y explotar las bandas, el equipo se empeñó en entrar por el centro. Gio van Bronckhorst apenas entró por su banda y Eto’o, desplazado a la izquierda, perdió pegada y presencia.


Algunas voces del entorno barcelonista lamentan que esta falta de pegada se deba a un exceso de adorno, como si el lema de la firma de ropa deportiva que viste al equipo, ‘joga bonito’, hubiera calado demasiado hondo en el espíritu de juego del Barcelona, más pendiente del ornamento que de la finalización de la jugada.


Es cierto que, frente al Real Madrid, el conjunto azulgrana quiso llegar hasta la línea de gol con la pelota controlada en varias ocasiones, pero también lo es que el máximo responsable de la plantilla, Frank Rijkaard, dejó muy claro que la falta de gol no le preocupa en absoluto.


«Lo importante es tener ocasiones, los goles ya llegarán en los próximos partidos», apuntó un Rijkaard convencido de que la sequía es absolutamente pasajera.