El ‘Discovery’ aterriza sin problemas y concluye una delicada misión


Los Angeles (EEUU), 9 ago (EFE).- La agencia espacial estadounidense NASA completó hoy la primera misión exitosa de un transbordador desde la catástrofe del «Columbia» con el aterrizaje en California del «Discovery» y sus siete tripulantes.


El ‘Discovery’ aterriza sin problemas y concluye una delicada misión

| agosto 9, 2005

Los Angeles (EEUU), 9 ago (EFE).- La agencia espacial estadounidense NASA completó hoy la primera misión exitosa de un transbordador desde la catástrofe del «Columbia» con el aterrizaje en California del «Discovery» y sus siete tripulantes.


«Estamos muy felices de retornar a casa», dijo la comandante de la nave, Eileen Collins, pocos minutos después de que el «Discovery» se detuviera en una pista de la base aérea de Edwards, en el desierto de Mojave, al este de Los Angeles (California).


Un convoy de vehículos técnicos y de asistencia a la tripulación se puso en marcha inmediatamente después del aterrizaje para situarse al lado del transbordador.
El aterrizaje ocurrió a las 12.12 GMT, cuando faltaban 23 minutos para la salida del sol en California.


El «Discovery» soportó temperaturas superiores a los 1.300 grados centígrados cuando, a una velocidad de 26.000 kilómetros por hora, entró en la atmósfera terrestre, en lo que ha sido el retorno de un transbordador seguido con más atención popular desde que comenzaron estas naves sus misiones espaciales en 1981.


Fue precisamente durante su retorno a la Tierra, en febrero de 2003, cuando el «Columbia» se desintegró y murieron sus siete tripulantes al término de una misión científica de 16 días.


Después de dos aplazamientos el pasado lunes y dos hoy, debido a las condiciones meteorológicas desfavorables para el aterrizaje en Cabo Cañaveral (Florida), la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) autorizó a Collins a que emprendiera el retorno a la base californiana.


Cuando el «Discovery» sobrevolaba el océano Indico, al norte de la isla de Madagascar, se encendieron durante dos minutos y 42 segundos los motores que sacaron a la nave de su órbita y la lanzaron a 26.000 kilómetros por hora hacia la atmósfera terrestre.


A las 11.40 GMT, cuando sobrevolaba la Polinesia francesa, en el océano Pacifico, a una altura de 120 kilómetros, entró en la atmósfera, lo que elevó la temperatura de la cubierta térmica del vientre del «Discovery» a 1.300 grados centígrados debido a la fricción entre la nave y la capa atmosférica.


Empleando maniobras de planeador y debido a la resistencia de la atmósfera, la nave fue reduciendo su velocidad a medida que se aproximaba a las costas de California, y en los últimos minutos antes del aterrizaje la comandante Collins pilotó el transbordador.


«Felicitaciones por un vuelo realmente espectacular», saludó el control de misión en el Centro Espacial Johnson, de Houston (Texas), después de que la tripulación anunciase que la nave, frenada por un gran paracaídas de popa, se había detenido en la pista de Edwards.


El «Discovery», lanzado al espacio el pasado 26 de julio, estuvo ensamblado nueve días a la estación internacional «Alfa», en una órbita a 385 kilómetros de la Tierra, y sus tripulantes probaron nuevos métodos para la inspección y reparación del transbordador en el espacio.


Asimismo, en la primera visita de un transbordador a «Alfa» desde octubre de 2002, el «Discovery» llevó seis toneladas de suministros y equipos, y recogió tres toneladas de basura, equipos en desuso y experimentos científicos.


Una de las tareas sin precedentes en esta misión fue la que llevó a cabo el astronauta Stephen Robinson, quien, sujeto al brazo robótico de «Alfa», se aproximó al vientre del transbordador y retiró dos trozos de fieltro de relleno que sobresalían entre las losetas cerámicas de aislamiento térmico.


Los técnicos de la NASA temían que esas protuberancias crearan turbulencias aerodinámicas en el reingreso a la atmósfera, con aumentos sustanciales de la temperatura en algunos puntos de la nave.


A pesar del éxito del vuelo del «Discovery», rodeado de expectativas, todo el programa de transbordadores de EEUU ha vuelto a quedar en suspenso mientras la NASA estudia por qué volvieron a desprenderse trozos de espuma aislante del depósito de combustible exterior en el lanzamiento.


Trozos de esa espuma fueron los que dañaron al «Columbia» y causaron su destrucción, y la NASA ha gastado más de 1.400 millones de dólares para investigar el accidente y corregir los problemas.