El Arsenal derrotó por la mínima al Villareal en Londres.


El Villarreal salió vivo de su visita a Highbury Park, en la despedida de Europa del mítico estadio londinense, tras caer por la mínima ante el Arsenal, en un encuentro en el que el conjunto español nunca encontró su estilo de juego y fue dominado de principio a fin por el cuadro inglés, que pudo haber conseguido una renta mayor.


El Arsenal derrotó por la mínima al Villareal en Londres.

| abril 20, 2006


El Villarreal salió vivo de su visita a Highbury Park, en la despedida de Europa del mítico estadio londinense, tras caer por la mínima ante el Arsenal, en un encuentro en el que el conjunto español nunca encontró su estilo de juego y fue dominado de principio a fin por el cuadro inglés, que pudo haber conseguido una renta mayor.


El Arsenal salió en tromba, su dominio fue total en los primeros instantes y el peligro acechaba sin tregua el arco defendido por Mariano Barbosa.


Cesc Fabregas distribuía, Henry ponía balones y Gilberto y Senderos pudieron abrir el marcador con sendos remates que se fueron alto por poco, antes de que Henry lograra batir a Barbosa en una buena jugada de equipo, pero que fue invalidada por fuera de juego.


El Villarreal apenas salía de su campo, el Arsenal asfixiaba su creación y en cuanto Juan Román Riquelme tomaba el balón tres jugadores le rodeaban sin dejarle posibilidad de iniciar el juego ofensivo de su equipo.


En el minuto 23 llegó el primer disparo del Villarreal entre los tres palos, en una falta directa ejecutada por Riquelme y que solventó bien el guardameta alemán Jens Lehmann.


El conjunto de Pellegrini entraba tímidamente en los dominios del Arsenal pero no se encontraba cómodo en el ataque, mientras que su capacidad defensiva le libraba de algún que otro problemas cuando los Pires, Henry o Ljungberg llegaban a las inmediaciones del área de Barbosa.


Superada la media hora, de nuevo el Arsenal dispuso de una buena ocasión en los pies de Pires, que cayó dentro del área antes de rematar aunque el árbitro decretó córner y en el saque el balón quedó muerto en el área pequeña sin rematador ni defensor que lo sacara en unos instantes que pusieron el ‘uy’ en la grada.


En la siguiente jugada, Forlán llegó hasta la línea de fondo pero su centro no encontró rematador y en la réplica fue Henry el que no encontró quien empujara el balón a las mallas de Barbosa.


Pero sin duda, el Arsenal era el dueño del partido y a cinco minutos para el descanso pudo reflejar su dominio en el marcador cuando el jugador de Costa de Marfil Kolo Touré acertó a batir a Barbosa, tras una jugada de Henry por la izquierda.


Con la algarabía del tanto en las gradas, llegó una ocasión del Villarreal, de nuevo a balón parado. Riquelme hizo lucirse a Lehmann con un potente tiro libre y, tras el rechace, en el último suspiro de este periodo, el balón llegó a Jose Mari, que cayó en el área en lo que pareció un claro penal pero el árbitro austríaco no lo decretó y ya apenas dio tiempo a nada más.


El equipo de Arsene Wenger no cedió en su dominio en la reanudación, imprimía al partido el alto ritmo que le convenía y en los diez primeros minutos del segundo tiempo, Ljungberg pudo marcar el segundo pero su disparo fue sacado bajo los palos y acto seguido, Henry, sólo ante Barbosa, no estuvo acertado.


El Villarreal seguía perdido, Riquelme no aparecía o no podía aparecer y su equipo lo acusaba. Las imprecisiones y pérdidas de balón del equipo de Manuel Pellegrini propiciaban llegadas del Arsenal, que puso de relieve su solidez defensiva a cada intento de acercamiento del conjunto español, que lo intentaba desde lejos.


Era el guión que quería el técnico francés del Arsenal, un partido rápido, y aunque Pellegrini cambió su sistema y dispuso de Guille Franco, Forlán y Riquelme arriba, no cambió el dibujo del encuentro.


El Villarreal, aunque se volcó en los últimos instantes, se veía impotente para atravesar la línea defensiva inglesa y sólo a balón parado generaba alguna sensación de peligro, mientras el Arsenal llegaba con más facilidad y más peligro pero ya logró mover el marcador aunque dispuso de una clara ocasión en el tiempo añadido.