Capo La Barbie reflota caso de primo de presidente de Panamá preso por lavado


De acuerdo al periódico, Valdez Villarreal ha revelado los vínculos de los Beltrán Leyva en Panamá, particularmente en operaciones de lavado de dinero ilícito a través de empresas creadas jurídicamente pero inexistentes físicamente.


Noticia Radio Panamá | Capo La Barbie reflota caso de primo de presidente de Panamá preso por lavado

| septiembre 10, 2010


Panamá/México (elpais.cr) – La reciente entrega intencional en México del capo Edgar Valdez Villarreal, alias La Barbie, ha reflotado el caso de Ramón Martinelli Corro, preso en una cárcel de máxima seguridad en Guadalajara, junto con una banda de lavadores de dinero de la organización criminal del cartel de los hermanos Beltrán Leyva, informó el diario panameño La Prensa.

Martinelli Corro fue tesorero nacional del partido Cambio Democrático con el cual Ricardo Martinelli Berrocal ganó las elecciones en mayo del 2009.

De acuerdo al periódico, Valdez Villarreal ha revelado los vínculos de los Beltrán Leyva en Panamá, particularmente en operaciones de lavado de dinero ilícito a través de empresas creadas jurídicamente pero inexistentes físicamente.

En investigaciones sobre esas empresas de papel “fueron detenidos en el Distrito Federal los panameños Ramón Martinelli Corro, Jorge Luis Álvarez Cummings, César Enrique Fábrega y Ninoska Yariela Escalante Paredes. Todos fueron vinculados al grupo de los Beltrán Leyva, tras decomisárseles fuertes sumas de dinero que se presume serían lavadas en Panamá”, publicó La Prensa el 6 de septiembre.

La información se atribuye a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), que vinculó a Martinelli Corro con tres operaciones de lavado de dinero del cartel mexicano en las que fueron decomisados 6.5 millones de dólares.

Las declaraciones de Valdés Villarreal, que podría acogerse a los beneficios de testigo protegido y colaborar con la justicia de México y Estados Unidos, según medios de prensa, ha causado nerviosismo en las altas esferas del gobierno panameño.

Los informes aseguran que el Fiscal Contra el Crimen Organizado, José Ayú Prado, fue enviado a México para conocer de cerca las implicaciones del caso y tratar de controlar los daños que pudieran causar a Martinelli Berrocal las denuncias de Valdés Villarreal.

El diario Panamá América en su principal editorial titulado “Los circuitos de la droga”, dijo el 9 de septiembre que “la economía secreta basada en los circuitos paralelos que crea la droga no ha dejado de crecer en el país”.

Sostuvo que los beneficios que se obtienen de esos negocios ilícitos “crecen paralelos a la corrupción en todos los sectores, tanto públicos como privados, donde además de crecer el negocio de la droga, aumenta considerablemente la corrupción, la criminalidad asociada y las actividades que la encubren”.

Las redes clandestinas que utiliza el crimen organizado para lavar el dinero revelan una complicada ingeniería que emplea el comercio, la banca y las empresas de papel, aseguró el diario.

Preocupación de Estados Unidos

El rotativo Crítica comentó el mismo día que “los gringos no andan muy contentos con el manejo de las operaciones antidrogas en Panamá”.

El tema del narcotráfico y el lavado de dinero en Panamá preocupa a Estados Unidos, según se desprende de declaraciones de altos funcionarios y legisladores de la administración del presidente Barack Obama.

La embajadora designada por Estados Unidos, Phyllis Powers, durante las sesiones de audiencias en Washington, dijo que en Panamá se ha incrementado la “corruptora influencia del narcotráfico”.

En un artículo titulado “Influencia de los narcos en Panamá preocupa a EE UU”, el diario Panamá América reprodujo la semana pasada declaraciones de Powers, quien es esperada en este país el 15 de septiembre. “Espero con impaciencia conducir esfuerzos para proteger nuestro país ayudando a Panamá a combatir a los narcotraficantes”, dijo la diplomática.

Esos mismos señalamientos hizo durante una reciente visita a Panamá el influyente senador demócrata Christopher Dodd, quien pidió a Martinelli Berrocal hacer más para castigar “el lavado de dinero” que se esconde tras el secreto bancario. Advirtió que mientras no se den pasos en esa dirección el Congreso estadounidense no ratificará el acuerdo comercial bilateral.

La ex embajadora Bárbara Stephenson, quien fue retirada de Panamá antes de terminar su periodo, había denunciado en marzo el aumento de la cantidad de drogas que transitan por el territorio istmeño y el lavado de dinero lo cual corrompe las instituciones democráticas y judiciales.

Posteriormente, el Departamento de Estado, en un informe conocido en junio, calificó a Panamá como “la boca del embudo” del movimiento del narcotráfico entre Sudamérica y Estados Unidos.

La semana pasada la Superintendencia de Bancos (SIB) de Guatemala reveló la existencia de una red internacional mediante la cual se lavaron unos 37 millones de dólares y que tenía a Panamá y su sistema bancario como centro de operaciones. La conclusión de las investigaciones es que en Panamá “el actor político se ve tentado a hacerse de la vista gorda”.

Corrupción en las instituciones

Recientes casos de corrupción por el crimen organizado involucran a un alto jefe policial y al Fiscal de Drogas. La Policía Nacional de Panamá informó de la separación del cargo para seguírsele una investigación al subcomisionado Mauricio Nelson, Jefe de la Zona de Colón en el Atlántico, por encontrarse trazas de cocaína en dos automóviles que se le habían asignado.

La acción de basa en “evidencias debidamente recabadas, verificadas y confirmadas con toda la seriedad del caso”, dijo un comunicado oficial. Los automóviles fueron empleados para transportar cocaína, aunque se desconoce la cantidad. Nelson solo tenía cuatro meses en el cargo.

Por otro lado, el Fiscal de Drogas de Panamá, Javier Carballo, acaba de ser separado del cargo, mientras se investigan el hallazgo de 16 kilos de cocaína en el techo de un automóvil que estaba bajo su custodia, luego de que en el mismo fueran encontrados en julio pasado otros 60 kilos de droga, informó el diario Panamá América.

Carballo “se enfrenta a un futuro incierto”, dijo La Prensa, porque el automóvil había sido “prolijamente inspeccionado por la fiscalía de Carballo”.

El Procurador Suplente de la Nación, Guiseppe Bonissi, ha tratado de restar importancia a la “anomalía”, pero los medios de prensa lo han criticado duramente como “permisivo y falto de seriedad a la hora de abordar temas tan delicados como el narcotráfico y el lavado de dinero”.

Bonissi, del partido oficialista, fue nombrado en el cargo por Martinelli Berrocal luego de la destitución inconstitucional en diciembre pasado de la Procuradora General de la Nación, Ana Matilde Gómez, quien estaba a mitad de su mandato que debía concluir en el 2015.

La Corte Suprema de Justicia (CSJ), controlada por el mandatario panameño, condenó a Gómez a seis meses de prisión por ordenar intervenir el teléfono de un testigo al momento de pagar una coima de 2,000 dólares a un fiscal. Gómez dijo que llevará el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) porque Martinelli Berrocal ha politizado la justicia y la ha convertido en un instrumento para perseguir a dirigentes de la sociedad civil, periodistas, sindicalistas, empresarios, indígenas y políticos.

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