Bolivia espera en calma elecciones presidenciales


LA PAZ.- Los bolivianos iniciaron el viernes un período de reflexión antes de acudir a las urnas el domingo en una de las más polarizadas elecciones presidenciales que ha puesto cara a cara al líder izquierdista indígena Evo Morales frente al conservador Jorge Quiroga, los dos con mayores opciones para alcanzar la victoria.


Bolivia espera en calma elecciones presidenciales

| diciembre 16, 2005


LA PAZ.- Los bolivianos iniciaron el viernes un período de reflexión antes de acudir a las urnas el domingo en una de las más polarizadas elecciones presidenciales que ha puesto cara a cara al líder izquierdista indígena Evo Morales frente al conservador Jorge Quiroga, los dos con mayores opciones para alcanzar la victoria.


Morales, de 46 años, cerró su campaña el jueves en la noche ante unos 20 mil seguidores en Cochabamba, pidiendo “más del 50 por ciento de los votos”, mientras Quiroga concentró a unos 30 mil adeptos en la ciudad de Santa Cruz, prometiendo una “Bolivia sin bloqueos (cortes de ruta)”.


El presidente Eduardo Rodríguez dijo el jueves en la noche, durante la entrega de un premio como el personaje del año otorgado por un matutino, que “el futuro está después de las elecciones, cuando cultivemos la capacidad de tolerarnos, de convivir en paz”.


Aunque las encuestas dan a Morales el primer lugar con 35 por ciento de las preferencias y a Quiroga, de 45 años, el segundo, seis puntos por debajo, todos los sondeos coinciden en que ninguno alcanzará la mitad más uno de los votos.


La elección tendrá que definirse en el Congreso en enero y allí podría jugar un papel decisivo el tercer candidato, el empresario Samuel Doria Medina, de centro, que aparece con menos del 10por ciento de las preferencias.


“Esta campaña ha sido más de guerra sucia que de debate”, dijo el viernes el presidente de los empresarios Roberto Mustafá.


Como en ninguna elección anterior un indígena izquierdista, con un discurso antineoliberal y antiimperialista, está más cerca de la presidencia.


Morales volvió a prometer la oferta central de su campaña: la nacionalización de los hidrocarburos.” Es importante combinar la conciencia social con la capacidad profesional, la capacidad intelectual con la conciencia acerca de nuestra identidad, y cuando cambiemos a ambas liberaremos a Bolivia”, dijo.


En los últimos días, su discurso abiertamente confrontacional se ha ido moderando con la esperanza de atraer el voto de los sectores menos confrontacionales. ”Somos diversos económicamente, vamos a respetar la propiedad privada”, señaló.


Quiroga, dijo que su propuesta es la del “cambio para adelante… con progreso” y que la de Morales es la del “cambio para atrás”, que dejaría a Bolivia “en el subdesarrollo”.


“Sabemos, queremos y podemos, los de azul (color del partido de Morales), no saben, no quieren ni pueden”, señaló Quiroga.


En la vecina ciudad de El Alto, ante poco más de 3 mil seguidores, Doria Medina dijo el jueves: “Digan no al miedo, no a la polarización y construyamos un país unido”.


Pero a pesar de la enconada lucha verbal de las últimas semanas, un clima de calma se vivía el viernes en las principales ciudades.


Las últimas protestas de grupos sociales por diversas demandas también cesaron, junto a las campañas.


Las elecciones del domingo serán las más observadas en la historia de Bolivia y las que mayor expectativa han generado en el exterior.


La Organización de Estados Americanos (OEA) ha desplegado cerca de 150 observadores en todo el país.


También el Mercosur, del que Bolivia es asociada, la Unión Europea, la ONU, Japón y Asia enviarán misiones, informó el canciller Armando Loaiza.


El secretario general de la ONU, Kofi Annan envió a Angela Kane, secretaria adjunta para Asuntos Políticos de ese organismo y el Mercosur al ex vice presidente argentino Carlos Alvarez.


Al margen de los observadores internacionales, la Corte Nacional Electoral (CNE) desplegará a 2,500 “observadores ciudadanos” que tendrán la misión de vigilar la transparencia y la legalidad en los comicios.


Poco más de tres millones 600 mil bolivianos serán llamados a votar para elegir un presidente, un vicepresidente, nueve prefectos (gobernadores) y 157 legisladores.


Si ninguno de los candidatos logra la mitad más uno de los votos como anticipan las encuestas, el presidente será designado en el Congreso en enero de entre los dos más votados.