Barcelona nuevamente campeón de la Liga Española


El Barcelona, ayudado por la derrota del Valencia, se aseguró en el descanso el título de Liga y, posteriormente, derrotó al Celta con un gol del camerunés Samuel Eto’o que le da dos semanas para preparar la final de la UEFA Champions League de París ante el Arsenal inglés.


Barcelona nuevamente campeón de la Liga Española

| mayo 3, 2006

El Barcelona, ayudado por la derrota del Valencia, se aseguró en el descanso el título de Liga y, posteriormente, derrotó al Celta con un gol del camerunés Samuel Eto’o que le da dos semanas para preparar la final de la UEFA Champions League de París ante el Arsenal inglés.


Con la Liga en el bolsillo, el club que preside Joan Laporta se centrará ahora en igualar al Barca de Johan Cruyff y lograr un «doblete» histórico.


Al equipo que dirige el holandés Frank Rijkaard le sobró la segunda parte, pues el equipo catalán ya tenía asegurado la conquista de su segunda Liga consecutiva en el descanso gracias al triunfo del Mallorca ante el Valencia (2-1).


La celebración guardada desde hace varias jornadas estalló para jugadores, cuerpo técnico, directiva y afición azulgrana, que se hizo notar durante todo el encuentro en las gradas de Balaídos con gritos de «Campeones, campeones».


Frank Rijkaard no quiso sorpresas y no reservó a ninguno de sus jugadores. Utilizó a toda su artillería, y en el primer cuarto de hora de partido el Barca ya avisó al Celta que no había venido a Vigo de vacaciones: primero con un tiro cruzado del sueco Henrik Larsson que detuvo en dos tiempos Pinto, y después con un remate de Samuel Eto’o que se marchó ligeramente por encima del larguero.


De este modo, y pese a la necesidad del conjunto de Fernando Vázquez, que estaba obligado a ganar para seguir aspirando a la Liga de Campeones, el líder controló con suficiencia el encuentro.


Sin necesidad de arriesgar demasiado, el Barca se adueñó rápidamente del encuentro, encerró a su rival en su campo y se encomendó a la inspiración de Eto’o y Ronaldinho, el brasileño que coronó ayer un año mágico para él con la conquista primero del Balón de oro y después de su segunda Liga con la camiseta azulgrana.


El Celta, que acusó demasiado las bajas del argentino Placente y Silva, era incapaz de salir de su campo y se limitó a defender, como pudo, las ofensivas del Barcelona, que en el minuto 19 volvió a disponer de una nueva ocasión de gol, pero el holandés Van Bommel llegó muy forzado en el mano a mano ante Pinto y remató muy flojo.


El Celta se conformó con el empate, y sólo en acciones a balón parado consiguió pisar el área blaugrana -ya había adelantado en la previa del encuentro Vázquez que su equipo podría especular con el resultado en el primer tiempo para saber lo que habían realizado el Osasuna y el Valencia en el Vicente Calderón y Son Moix respectivamente-


No obstante, el Barcelona, a pesar de tener el título asegurado, no bajó el ritmo y a los diez de la reanudación se adelantó en el marcador con un gol de Eto’o, el formidable delantero camerunés que ayer demostró que no se le ha olvidado marcar goles.


El gol del equipo de Rijkaard fue un duro mazazo para el Celta, que se quedó sin ideas y durante varias fases del choque estuvo a merced del Barca, que pudo sentenciar el partido en un contraataque mortífero que culminó Iniesta con un remate que se marchó rozando el palo.


A Fernando Vázquez no le quedó otra que arriesgar, y metió en el campo a todos los jugadores de corte ofensivo que tenía en el banquillo. A partir de entonces, mejoró su juego el equipo gallego, favorecido por la relajación del Barcelona y porque Rijkaard reservó a algunos de sus jugadores, quizás pensando en la final de la Liga de Campeones.


En los minutos finales el Celta pudo empatar el encuentro, pero la suerte se alió con el Barca: en el minuto 83 el remate de Perera, después de un gran control del delantero, se estrelló en el larguero, y en el 87 el uruguayo Fabián Canobbio desperdició un mano a mano ante Víctor Valdés para desesperación de los aficionados celestes que comprobaron cómo a su equipo se le esfumaban sus opciones de clasificarse para la próxima UEFa Champions League.